Aprende a Delegar

Delegar, es transferir capacidad de acción a las personas que forman parte de tu equipo, es importante para liberar tiempo e ir creando una estructura que pueda funcionar en forma autónoma. Algunas claves:

Asignar no sólo tareas, sino responsabilidades. Una verdadera delegación implica hacerlos partícipes de todo el proceso y del desarrollo del negocio.

Buscar apoyo hacia los costados. Si bien suele considerarse la delegación como un proceso vertical, en el que un superior asigna una parte de su trabajo a un subordinado, es esencial que como emprendedor puedas delegar también tareas y decisiones en socios, asesores o proveedores que no están formalmente en la línea de mando. Los equipos virtuales pueden brindarte soluciones más calificadas que las de un empleado, y sin compromisos a largo plazo.

Elegir en quién delegar. Se requiere autonomía, iniciativa, creatividad y otras habilidades personales para crecer en el trabajo. Asegúrate de buscar y promover estas características en las personas que trabajan a tu lado.

Capacitar. Es necesario estar bien preparado para hacer una tarea y tomar decisiones sobre ella. Selecciona colaboradores con formación, impulsa su capacitación y dales las herramientas adecuadas para que puedan seguir aprendiendo desde su puesto de trabajo.

Aceptar formas diferentes de hacer las cosas. Si vas a esperar que tu equipo trabaje exactamente como lo harías tú, difícilmente vas a quedar satisfecho.  Debes ajustar los estándares de lo aceptable, es mejor un rendimiento del 80% en un colaborador, que todo tu tiempo para lograr el 100%, y des espacio para otros enfoques que pueden impulsar la innovación.

Entrenar y entrenarse. Delegar requiere práctica, tanto de quien cede poder, como de quien lo recibe. Comenzar por tareas operativas, interactuar para ir ajustando roles e ir ampliando el campo en la medida en que aumenta la confianza es una forma de reforzar la preparación de ambas partes.

Analizar la relación costo-beneficio en sentido amplio. La delegación es esencial para que una empresa pueda crecer, desarrollando su actividad más allá de la supervisión directa del fundador. Así, el “yo lo hago más rápido y mejor sin ayuda” puede ser lo más rentable en el corto plazo, pero atentar contra el futuro.

Planifica el crecimiento de tu emprendimiento, el delegar te dará tiempo para planificar el futuro de tu empresa.

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